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21/10/2020

De las calles a los Juegos: el skateboarding de la mano de Danny León y de Andrea Benítez

Ambos tienen 26 años y se dedican profesionalmente al patín. Andrea Benítez es de Algeciras, Cádiz. Y Danny León, de Móstoles, Madrid. Además de la nacionalidad, comparten una pasión: el skateboarding; y también un sueño: vivir el debut de su deporte en unos Juegos Olímpicos, en Tokio 2020.

 

La inclusión del skateboarding al programa Olímpico ha dotado de más profesionalidad a un deporte que está intrínsecamente ligado con las calles. Nació más como un modo de vida, sin reglas, y así lo conocieron ambos desde muy pequeños. Progresivamente han visto su evolución, según han contado en un podcast del Olympic Channel. "Ganarme la vida con el skateboarding es algo que nunca me había planteado y pensaba que no iba a ser posible. Yo empecé de muy pequeñita. Tendría unos 8 o 9 años cuando empecé a tirarme por las cuestas sentada en el monopatín", recuerda Benítez.

 

A la misma edad, aproximadamente, también se encendió la pasión de León por este deporte. "Cuando tenía 9 años empecé a patinar porque tenía un skatepark enfrente de mi casa y lo veía todos los días desde la ventana, cuando me despertaba y cuando me acostaba. Un día decidí bajar a probar con un vecino. Pedíamos el patín para darnos un par de vueltas. Así empezamos. Nos gustó tanto el ambiente que había y la sensación de que todo dependa de ti: hacerlo bien o mal, aprender trucos nuevos, copiar los trucos del skatepark... Eso es lo que me inició en el skate y lo que me hizo elegirlo sin duda. Me lo pasaba ahí mejor que con cualquier otra cosa", expresa. "Jamás me habría imaginado poder vivir del skate. Es más, no pensaba que se pudiera", coincide León con Benítez.

 

Romper estereotipos


Pero ambos lo han conseguido. También coinciden que desde que se anunció su inclusión en el programa Olímpico para los Juegos de Tokio 2020 se ha ayudado a que su deporte sea visto de otro modo de puertas afuera.

"Cuando empecé a patinar, rap, drogas y skate estaba todo en el mismo saco. Las Olimpiadas va a ayudar en ese sentido a que la gente se conciencie un poco más. Creo que estamos en un momento de evolución del skate. Hay que adaptarse a ello. Las Olimpiadas es una ayuda externa, fuera del mundo del skate, que creo que hay que aprovecharla. Nosotros estamos para darle forma", explica Danny León.


Pero este camino hacia la profesionalización del deporte tiene sus riesgos. "Me da pena que alguien que empiece a patinar lo haga para llegar a los Juegos Olímpicos o para competir, y no llegue a entender de verdad lo que se gana con este deporte. Hay que tener un poco de cuidado de que no se destroce esa esencia, y me da un poco de miedo en ese sentido", continúa el madrileño.


Con la formalización de las competiciones, se han puesto normas y reglas a un deporte que desde su creación era algo más libre. "A mí personalmente me gustan los dos (el skateboarding de calle y el competitivo)", expresa Benítez. "Me gusta mucho competir. Soy muy competitiva y me he dado cuenta de que funciono muy bien bajo presión. Me concentro. Por eso llevo tan bien los campeonatos. Pero en la calle compites contra la creatividad, es como un poco de pique para hacer algo diferente", prosigue.

 

En busca de la igualdad


Pero aunque este deporte naciera sin las 'ataduras' de las normas, ha estado marcado por lo mismo que muchos otros: la discriminación de género.

En su proceso de profesionalización, es un aspecto que poco a poco también está desapareciendo. Benítez ha contado así algunas experiencias negativas en los skateparks:

"Me pasan cosas raras. Comentarios que intentan ser positivos, pero que acaban siendo machistas. Un día, estaba yo patinando y vino un chico y me dijo: 'Wow, has hecho un treflip. ¡Ni siquiera yo soy capaz de hacer eso!'. ¿Ni siquiera tú? ¿Por qué? ¿Porque eres un chico? Son comentarios que intentan ser positivos, pero acaban saliendo los rasgos machistas que están en la sociedad. O cosas como 'Patinas muy bien para ser una mujer'".

"Pero bueno, en general bien, nunca he tenido ningún problema de que me traten mal o me hablen mal en un skate. Al final, el skate, como es tan artístico, la gente es muy abierta de mente y nunca te van a mirar mal por ser una chica; alrevés, me han apoyado mucho", reconoce la andaluza. A pesar de ello, es consciente de las lagunas que había entorno a la igualdad. "Yo creo que es una oportunidad increíble (que el skate esté en los Juegos Olímpicos) que hay que aceptar y agradecer, porque sobre todo para la mujer nos está trayendo igualdad, que es algo que ya necesitábamos. Y también muchísimas oportunidades. Hay campeonatos a los que antes yo no podía ir. Era impensable. Yo nunca pensaría que iba a ir a un campeonato en Brasil y poder patinar con otras chicas del mundo. Y gracias a la inclusión del skate en los Juegos, puedo ir y puedo demostrar que yo también tengo talento y que yo también puedo hacer algo. Si no das oportunidades, limitas mucho la capacidad de sorprender, de mejorar y de evolucionar de un deporte", reconoce.

 

Sin embargo, aún faltan cosas para seguir progresando. "Lo primero, visibilidad. Que se le dé la misma visibilidad tanto a hombres como a mujeres. Y tener un poco de conciencia de por qué diferenciar si estamos haciendo lo mismo. Es imposible que el deporte femenino crezca si no se le está dando el mismo apoyo que a los hombres. Mucha gente dice que no hay el mismo nivel en las mujeres que en los hombres, pero claro, si lo único que haces es limitar recursos y limitar visibilidad, nunca va a llegar a ser igual o superior, incluso", se reafirma Benítez.

León, por su parte, también ve cierta evolución al respecto: "Sí que se está empezando a igualar un poco más, pero hay micromachismos todavía en ese sentido, cuando gastamos el mismo tiempo y la misma energía en patinar".

 

El primer baile en Tokio 2020

 

En esta evolución del skate, ambos ponen los Juegos Olímpicos como uno de los detonantes. Y aspiran a estar allí: al lugar que todo cambió.

 

Este deporte debutará en Tokio 2020 el 25 de julio de 2021 en el Parque de Deportes Urbanos de Ariake. Se disfrutará de dos disciplinas: street y park. Y habrá 20 plazas en las dos disciplinas, que se otorgarán a través del ránking Olímpico (Olympic World Skate Rankings, OWSR). El periodo en el que los atletas pueden acumular puntos se extendió tras el aplazamiento de los Juegos a 2021 por 13 meses. Inicialmente acababa el 31 de mayo de 2020, y ahora lo hará el 29 de junio de 2021.

 

"Estoy muy motivado, quiero conocer Japón, quiero vivir unos Juegos Olímpicos, quiero vivir los primeros Juegos Olímpicos del skate. Si tengo la oportunidad de ir y clasificarme, voy a ir seguro. Es algo que quiero vivir y es una experiencia que no me va a dar otra cosa. Y si la puedo vivir gracias al skate, lo voy a hacer", opina León. Sin embargo, no solo los Juegos han dado mucho a este deporte, sino que el skate también le dará mucho a los Juegos Olímpicos. Mostrará, por ejemplo, la esencia de los propios atletas: qué son y cómo lo expresan sobre una tabla. "Es un deporte que es un modo de vida. Es algo que da sentido a todo lo que hago. Pienso que es algo muy artístico y muy personal", define Benítez. "El skate es como bailar. Es algo que tú expresas con tu cuerpo. Y se nota en el estilo, en la originalidad, y en la manera de patinar, entonces eso tiene que salir de ti. Es tu esencia", remarca León.

 

Fuente: Olympic Channel

 

Para más información:

 

- Olympic Channel
- Tokyo 2020

- Skateboarding - RFEP

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